27 dic 2010

Día 2.

Hoy me he despertado diferente. Pero nada ha cambiado. La gasolina está igual de cara que ayer. Combustión. Rezo para que estalle una guerra nuclear, y que los periódicos se colapsen de falsas amenazas. Con la inminencia de la muerte, no me importaría estar follando cinco segundos antes de que impacte un misil. No hace falta hacer una ecografía al mundo, estoy vislumbrando su embrión podrido, tiene cinco brazos, fue fecundado por el gran pulpo demoníaco. Yo soy la mamá. Delirio de grandeza. ¿Me estoy saltando letras? Sigo con el teclado lleno de cáscaras de pipas. Me da pereza sacudirlo, puede que se desprenda una tecla y luego quiera llorar.

llorar.
cargarse el mundo entero a llantos.
mañana me lo agradecerá.
mientras tanto, a seguir llorando.

Hoy he pensado en matarme. Acto seguido, me hice una corona de chinchetas y me la puse como si fuera una mártir. Dije, si Jesucristo me estuviera mirando ahora mismo, estaría muriéndose de envidia. Me sentí bien. Al final, en vez de matarme, preferí fumarme un cigarro en la terraza e imaginar que otro en mi lugar me asesinaba.

la muerte al final resulta ser una farsa.
más bien, el fin de otra farsa.

Se me están cayendo los mocos. Menudo mierda. La carne resucita en otro cuerpo. Me estoy quedando helada por alguna razón. Pero por dentro. Los órganos se me entumecen, pero la piel hierve como ayer. Tal vez en unos segundos sufra un proceso de retroceso.

vuelvo a ser lo que no soy
vuelvo a no ser lo que soy.


Datos personales

Mi foto
me gusta el olor a libro antiguo. sin música no podría vivir. amo los animales. colecciono cosas sin sentido porque me da pena tirarlas y tienen siempre un significado para mí. soy un contenedor emocional, una noria oxidada que chirría. en general me aburre la vida. la existencia humana es un interludio con cierto patetismo. esto podría seguir, pero no tiene mayor relevancia.